top of page

VeriFactu y factura electrónica: los autónomos piden menos incertidumbre

Foto del escritor: Marco Musumeci D'Agata
Marco Musumeci D'Agata
hace 17 horas
2 min de lectura

PARTIDO AUTÓNOMOS plantea que la digitalización fiscal avance con calendarios claros, coordinación normativa y el menor coste posible para pequeños negocios y profesionales.


Los autónomos españoles afrontan una nueva etapa de adaptación tecnológica. VeriFactu y la factura electrónica obligatoria forman parte de una transformación profunda de la relación entre empresas, profesionales y Administración, pero sus calendarios y requisitos no son exactamente los mismos.


El sistema de facturación electrónica entre empresarios y profesionales quedó desarrollado mediante el Real Decreto 238/2026, mientras que VeriFactu responde a una normativa diferente sobre los programas informáticos utilizados para facturar.

Para PARTIDO AUTÓNOMOS, el problema no debería ser la digitalización en sí, sino evitar que ésta se traduzca en nuevas cargas, inversiones duplicadas o incertidumbre para pequeños negocios.


Dos cambios diferentes que el autónomo debe entender

VeriFactu establece requisitos técnicos para los sistemas informáticos de facturación, incluyendo registros protegidos frente a alteraciones y determinados elementos de trazabilidad. En los sistemas que remitan automáticamente los registros a Hacienda, las facturas podrán identificarse además como “VERI*FACTU”.

La factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales responde a otra regulación. El Real Decreto aprobado en marzo establece formatos estructurados y un sistema que permitirá utilizar tanto plataformas privadas como la solución pública de facturación electrónica.

Esa diferencia técnica puede resultar clara para una gran compañía con departamentos administrativos propios, pero mucho menos para un comercio, profesional o pequeño empresario que simplemente necesita facturar y continuar trabajando.


ATA pide coordinar los calendarios

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos, ATA, reclamó el pasado 16 de septiembre que el Gobierno sincronice la implantación de VeriFactu, la factura electrónica obligatoria y el futuro marco europeo de IVA digital conocido como ViDA.

El planteamiento parte de una preocupación sencilla: evitar que pequeñas empresas y autónomos tengan que modificar programas, procedimientos y herramientas varias veces en un periodo relativamente corto.

El calendario vigente sitúa actualmente la adaptación de los sistemas de facturación para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades en enero de 2027 y para autónomos y otros obligados en julio de 2027.


Digitalización sí, pero con seguridad jurídica

PARTIDO AUTÓNOMOS considera que cualquier modernización administrativa debería perseguir también un objetivo de simplificación.

Un sistema digital que sustituye diez trámites por otros diez trámites electrónicos no necesariamente reduce burocracia.

La cuestión debería ser si la nueva tecnología permite dedicar menos tiempo a obligaciones administrativas, reducir errores, mejorar la seguridad jurídica y facilitar la relación con Hacienda.

Para un autónomo, cada hora utilizada intentando comprender una nueva obligación informática es una hora que no dedica a atender clientes, producir o desarrollar su negocio.


Evitar que la modernización castigue al más pequeño

Las grandes empresas cuentan habitualmente con asesores, departamentos fiscales y recursos tecnológicos propios. Un pequeño negocio dispone de una estructura muy diferente.

Por ello, cualquier calendario debería ofrecer tiempo suficiente de adaptación, herramientas públicas sencillas y gratuitas y una comunicación institucional clara que evite cambios constantes de criterio.


La digitalización fiscal puede aportar transparencia y eficiencia. El reto consiste en conseguir que también sea sencilla para quien trabaja por cuenta propia.

Ese debería ser el principio básico: más tecnología para reducir burocracia, no más burocracia utilizando tecnología.

Comentarios


bottom of page