Primero Mijas: seguridad al 100x100 para los vecinos que cruzan la A-7


Las 17 pasarelas peatonales de Mijas vuelven a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿deben los ciudadanos esperar a que las administraciones se pongan de acuerdo para sentirse seguros?
La seguridad de las personas debería estar siempre por encima de cualquier disputa administrativa. Sin embargo, en Mijas existe una situación que merece una reflexión profunda sobre las prioridades de la gestión pública.
El Ayuntamiento ha solicitado nuevamente al Gobierno de España la reparación urgente de las 17 pasarelas peatonales que permiten atravesar la autovía A-7. Según la información municipal difundida el 7 de octubre, algunas estructuras presentan barandillas oxidadas, corrosión en los anclajes y problemas de mantenimiento.
La titularidad estatal de estas infraestructuras condiciona la capacidad de intervención municipal, mientras los vecinos continúan utilizándolas diariamente.
Y aquí surge una cuestión fundamental: cuando está en juego la seguridad de una persona, ¿quién debe asumir la responsabilidad de encontrar una solución?
Primero Mijas, primero la seguridad de las personas
Para el economista y empresario Marco Musumeci D'Agata, candidato a la Alcaldía de Mijas en 2027 por PARTIDO AUTÓNOMOS, la gestión municipal debería partir de un principio irrenunciable: ninguna dificultad burocrática puede convertirse en una excusa para dejar de buscar soluciones.
La administración existe para servir al ciudadano, no para obligarlo a comprender complejos conflictos de competencias.
Cuando una infraestructura presenta riesgos, lo verdaderamente importante no es determinar qué administración puede atribuirse una victoria política, sino conseguir que el problema sea evaluado y solucionado con la máxima rapidez.
Esto no significa ignorar las leyes ni las competencias de cada organismo. Significa exigir coordinación, responsabilidad y capacidad de respuesta.
Un Ayuntamiento moderno debe anticiparse, documentar los riesgos, exigir actuaciones a los organismos responsables y mantener informados a sus vecinos.
Un compromiso al 100x100 con la prevención
La política municipal suele concentrar gran parte de su atención en nuevas obras, grandes proyectos e inversiones visibles.
Pero mantener correctamente las infraestructuras existentes puede resultar tan importante como construir otras nuevas.
Una barandilla deteriorada, una acera inaccesible, un paso peatonal mal iluminado o una carretera con señalización deficiente pueden convertirse en problemas graves si no se actúa a tiempo.
La prevención no debería considerarse un gasto secundario, sino una inversión esencial en seguridad y calidad de vida.
Desde esta perspectiva, Musumeci D'Agata plantea la necesidad de impulsar un modelo municipal de mantenimiento preventivo, basado en inspecciones periódicas, clasificación de riesgos, seguimiento público de incidencias y coordinación entre administraciones.
La finalidad es sencilla: detectar los problemas antes de que sus consecuencias sean irreversibles.
Mijas necesita soluciones, no guerras entre administraciones
La existencia de diferentes administraciones públicas debería aportar más recursos y capacidad de gestión, no convertirse en un obstáculo para resolver los problemas cotidianos.
Cuando una infraestructura depende del Estado, la Junta de Andalucía o cualquier otro organismo, el Ayuntamiento debe mantener una interlocución constante con la administración competente.
Pero también debe actuar como representante de los intereses de sus ciudadanos, reclamando respuestas, plazos concretos y compromisos verificables.
La ciudadanía tiene derecho a conocer qué problemas se han detectado, qué organismo debe resolverlos y qué actuaciones están previstas.
La transparencia no consiste en anunciar que se ha enviado una carta. Consiste también en explicar qué respuesta se ha recibido y qué se hará si esa respuesta no llega.
La verdadera medida del progreso es la calidad de vida
Mijas es un municipio con un enorme potencial económico, turístico y social. Pero su desarrollo no puede medirse exclusivamente por las nuevas construcciones, las cifras de visitantes o el volumen de inversiones.
El crecimiento socioeconómico integral exige que la prosperidad vaya acompañada de infraestructuras seguras, servicios públicos eficientes y una administración cercana.
Una persona mayor que atraviesa una pasarela, una familia que lleva a sus hijos al colegio o un trabajador que vuelve a casa merecen la tranquilidad de saber que su seguridad constituye una prioridad pública.
Y esa tranquilidad no debería depender del color político de quienes gobiernan.
Gobernar significa proteger, prevenir y responder
Las elecciones municipales de 2027 serán una oportunidad para debatir qué modelo de administración necesita Mijas.
Marco Musumeci D'Agata defiende una gestión orientada a resultados, con objetivos verificables y una evaluación constante del impacto de los recursos públicos.
Una administración que no espere a que los problemas se conviertan en emergencias. Que escuche a los vecinos, que actúe con previsión y que comprenda que cada decisión tiene consecuencias sobre vidas humanas.
Porque el verdadero progreso empieza por cuidar lo que ya tenemos.
Primero Mijas. Primero la seguridad de sus ciudadanos. Y un compromiso al 100x100 con una administración que proteja a las personas antes de que sea demasiado tarde.



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