Mijas avanza con el CARP, pero debería diseñarlo pensando en las próximas décadas


Por Marco Musumeci D'Agata, economista y empresario
La adjudicación por 447.700 euros de la redacción del proyecto del futuro Centro de Alta Resolución de Procesos de Las Lagunas es una noticia positiva para Mijas. El Ayuntamiento ha formalizado el contrato con la UTE CARP Mijas Dorronsoro, que dispondrá de 150 días naturales para desarrollar el anteproyecto, el proyecto básico y el proyecto de ejecución. (Ayuntamiento de Mijas)
El futuro centro está previsto en la parcela de Parque de Las Lagunas II y contará, según la información municipal, con urgencias 24 horas, cardiología, neumología, pediatría, ginecología, oftalmología, dermatología, logopedia, cirugía mayor y menor ambulatoria, además de otros servicios. La previsión institucional es que pueda atender hasta el 85% de la demanda asistencial del municipio. (Ayuntamiento de Mijas)
Todo esto supone un avance importante.
Pero precisamente porque estamos todavía en la fase de diseño, considero que este es el momento adecuado para pensar no solo en lo que Mijas necesita hoy, sino en lo que podría necesitar dentro de diez, veinte o treinta años.
Diseñar bien hoy puede evitar problemas mañana
Las grandes infraestructuras públicas no deberían proyectarse únicamente para resolver una necesidad inmediata.
Un centro sanitario de estas características puede permanecer operativo durante décadas. Durante ese tiempo cambiará la población, cambiará la medicina, aumentará la esperanza de vida y aparecerán nuevas necesidades asistenciales.
Por eso propongo que el CARP se diseñe desde el principio con una verdadera capacidad de crecimiento futuro.
No significa modificar el proyecto anunciado ni retrasarlo.
Significa hacer exactamente lo contrario: aprovechar que todavía estamos a tiempo de introducir criterios técnicos que permitan ampliar el complejo si algún día Mijas lo necesita.
Espacio para crecer
La planificación debería estudiar desde ahora cuestiones muy concretas.
¿Podrán incorporarse nuevas alas o edificios?
¿Habrá capacidad suficiente en las instalaciones eléctricas, climatización, comunicaciones y redes sanitarias?
¿Podrán aumentar las consultas y los servicios diagnósticos?
¿Se podrá ampliar el número de quirófanos ambulatorios?
¿Existirá espacio para incorporar servicios hospitalarios de mayor complejidad si en el futuro fueran necesarios?
Estas preguntas no significan que todo tenga que construirse ahora.
Significan simplemente que lo que se construya ahora no debería impedir hacerlo mañana.
El aparcamiento y los accesos también forman parte de la sanidad
El proyecto contempla un aparcamiento subterráneo de más de 12.000 metros cuadrados, con capacidad aproximada para 400 vehículos, además de unas 150 plazas en superficie. En total, unas 550 plazas. (La Noción)
Es una decisión importante.
Pero debemos recordar que un centro sanitario no funciona únicamente por la calidad de los médicos y las instalaciones interiores.
También necesita accesos adecuados, transporte público, espacio para ambulancias, movilidad peatonal segura y soluciones específicas para personas mayores o con movilidad reducida.
Un ciudadano que necesita atención sanitaria debe poder llegar fácilmente.
Por eso accesibilidad y sanidad deberían planificarse como una única cuestión.
Una oportunidad para crear un verdadero polo sanitario
Creo que Mijas debería plantearse el CARP como algo más que un edificio sanitario.
Puede convertirse en el punto de partida de un polo sanitario municipal capaz de evolucionar progresivamente.
El modelo anunciado ya contempla atención primaria, especialidades, pruebas diagnósticas, tratamientos, cirugía ambulatoria y urgencias. (Ayuntamiento de Mijas)
Es una base importante.
Y precisamente por eso sería inteligente proteger desde ahora su capacidad de crecimiento.
Porque nadie puede saber exactamente qué necesitará Mijas dentro de veinte años.
Pero sí podemos evitar cometer un error frecuente en la planificación pública: construir una infraestructura tan ajustada a las necesidades presentes que resulte imposible ampliarla cuando cambien las circunstancias.
Ayuntamiento y Junta tendrán que caminar juntos
Existe además una característica relevante en este proyecto.
Según lo anunciado por el Ayuntamiento, la ejecución de la infraestructura corresponderá al consistorio, mientras que la Consejería de Salud asumirá la dotación de personal y equipamiento. (Ayuntamiento de Mijas)
Eso exige coordinación.
No tendría sentido diseñar un gran edificio si posteriormente no existen suficientes profesionales para prestar los servicios previstos.
Pero tampoco tendría sentido limitar las posibilidades arquitectónicas del complejo por no haber pensado en necesidades futuras.
Infraestructura, profesionales, equipamiento y planificación sanitaria deben avanzar de manera paralela.
Reconocer lo que se hace bien también es responsabilidad política
La política municipal debería ser capaz de reconocer los avances independientemente de quién gobierne.
La adjudicación de este proyecto es un paso positivo.
Además, el contrato se ha cerrado por debajo del presupuesto inicial de 625.000 euros destinado a la redacción, con una reducción cercana al 30%. (Ayuntamiento de Mijas)
Ahora toca exigir otra cosa igualmente importante: que el proyecto sea técnicamente excelente.
Porque ahorrar dinero en una adjudicación es positivo si la calidad se mantiene.
Pero en una infraestructura que deberá prestar servicio durante décadas, el verdadero ahorro consiste en diseñar correctamente desde el principio.
Mijas necesita pensar a largo plazo
Durante demasiado tiempo muchas administraciones españolas han construido pensando en la legislatura siguiente.
Creo que debemos cambiar esa mentalidad.
Una infraestructura sanitaria no pertenece al gobierno que la inaugura.
Pertenece a los ciudadanos que la utilizarán durante décadas.
Por eso considero que el proyecto debería incorporar expresamente un análisis de futuras ampliaciones y crecimiento.
No para convertir hoy el CARP en algo distinto.
No para retrasarlo.
No para abrir una batalla política.
Sino para garantizar que, si algún día Mijas necesita más capacidad sanitaria, podamos crecer sobre lo ya construido en lugar de tener que empezar otra vez desde cero.
Ese debería ser el verdadero significado de una planificación responsable.
La cuestión no es únicamente qué necesita Mijas hoy.
La cuestión es también qué necesitarán nuestros hijos y nuestros nietos cuando utilicen esa misma infraestructura.
El CARP es una oportunidad.
Aprovechémosla bien.
Construyamos lo necesario ahora, pero diseñemos dejando abiertas las puertas del futuro.
Marco Musumeci D'Agata
Economista y empresario
Especialista en crecimiento y desarrollo macroeconómico y social del sector público



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