Mijas al 100x100: primero los vecinos, después las cifras del turismo


Mijas sigue demostrando su enorme atractivo turístico, pero el verdadero éxito económico de un municipio no debería medirse únicamente por cuántos visitantes recibe, sino por cuánto mejora la vida de quienes residen y trabajan en él.
Mijas vuelve a presentar resultados turísticos positivos. Según los datos de AEHCOS difundidos por el Ayuntamiento, la ocupación hotelera alcanzó el 89,50% durante septiembre de 2026, una cifra que confirma la capacidad del municipio para mantener su atractivo más allá de los meses centrales del verano.
Es una buena noticia para la economía local. Pero también debería invitarnos a formular una pregunta que pocas veces ocupa los titulares:
¿qué parte de esa prosperidad llega realmente a los vecinos?
Porque un municipio puede recibir miles de visitantes, generar millones de euros de actividad económica y seguir teniendo familias con dificultades para pagar el alquiler, trabajadores con salarios insuficientes y pequeños empresarios que apenas consiguen cubrir sus gastos.
El turismo debe ser un motor de prosperidad, pero nunca un fin en sí mismo.
Primero Mijas: el crecimiento económico debe beneficiar a las personas
El economista y empresario Marco Musumeci D'Agata, candidato a la Alcaldía de Mijas en 2027 por PARTIDO AUTÓNOMOS, defiende la necesidad de evolucionar hacia un modelo de desarrollo y crecimiento socioeconómico integral.
Su planteamiento parte de una idea: las cifras económicas solo reflejan una parte de la realidad.
Una elevada ocupación hotelera puede representar mayores ingresos empresariales, actividad comercial y oportunidades laborales. Sin embargo, estos resultados no permiten conocer, por sí solos, cómo se distribuyen los beneficios entre trabajadores, autónomos y familias.
Para evaluar el verdadero progreso de Mijas también debemos preguntarnos cuánto poder adquisitivo tienen sus habitantes, qué porcentaje de sus ingresos destinan a la vivienda y qué oportunidades encuentran para construir un futuro estable.
No basta con que la economía crezca. Es necesario trabajar para que sus beneficios alcancen al conjunto de la sociedad.
Un compromiso al 100x100 con los autónomos y trabajadores
Detrás de la actividad turística existen miles de esfuerzos individuales.
Camareros, cocineros, comerciantes, transportistas, personal de limpieza, trabajadores de mantenimiento y pequeños empresarios contribuyen diariamente a que Mijas sea un destino atractivo.
Son personas que merecen reconocimiento, estabilidad y oportunidades de prosperar.
Desde una perspectiva económica, el verdadero desafío consiste en favorecer un entorno donde los negocios puedan crecer, contratar trabajadores y mejorar sus condiciones laborales sin quedar asfixiados por costes innecesarios o procedimientos administrativos excesivos.
Musumeci D'Agata considera prioritario simplificar los trámites municipales, facilitar la actividad emprendedora e impulsar la colaboración entre el Ayuntamiento, las empresas y los trabajadores.
El crecimiento económico debe generar riqueza, pero también oportunidades reales para quienes contribuyen a producirla.
Una ciudad turística también debe ser una ciudad para vivir
Mijas Pueblo, Las Lagunas, La Cala y las urbanizaciones constituyen una realidad territorial diversa que necesita planificación y equilibrio.
El turismo es una parte fundamental de su economía, pero no puede analizarse de forma separada de la vivienda, la movilidad, los servicios públicos y el cuidado del entorno.
Una localidad atractiva para los visitantes también debe ser accesible para sus residentes.
Si un trabajador necesita desplazarse grandes distancias porque no puede permitirse vivir cerca de su empleo, existe un problema que merece atención.
Si el crecimiento urbano no va acompañado de infraestructuras adecuadas, el desarrollo termina generando nuevas dificultades.
Por eso, la planificación municipal debería integrar las necesidades del turismo con las de quienes viven en Mijas durante los doce meses del año.
Medir el bienestar, no solamente los ingresos
Una administración moderna necesita indicadores que permitan conocer el impacto real de sus decisiones.
Además de estudiar la ocupación hotelera y la actividad económica, sería conveniente analizar periódicamente la evolución del acceso a la vivienda, el empleo estable, la movilidad, la calidad de los servicios públicos y las oportunidades de los pequeños negocios.
Estos datos permitirían detectar desequilibrios y diseñar políticas municipales más eficaces.
La equidad social no consiste en frenar la prosperidad de quienes tienen éxito. Consiste en crear las condiciones para que el progreso económico abra oportunidades a un número cada vez mayor de personas.
Una economía verdaderamente desarrollada no es aquella donde unos pocos prosperan extraordinariamente, sino aquella donde cada vez menos ciudadanos quedan atrás.
Primero las personas, después las estadísticas
Las elecciones municipales de 2027 deberían permitir un debate profundo sobre el modelo económico y social que queremos para Mijas.
Marco Musumeci D'Agata propone situar el bienestar humano como criterio fundamental para evaluar la gestión pública.
Esto exige combinar responsabilidad presupuestaria, eficiencia administrativa, apoyo al tejido empresarial y sensibilidad hacia las necesidades de las familias.
También implica comprender que el desarrollo no puede medirse exclusivamente en términos monetarios.
La calidad de vida, el tiempo disponible para la familia, la seguridad, el acceso a los servicios y las oportunidades para los jóvenes tienen un valor que ninguna estadística turística puede reflejar completamente.
Mijas posee un extraordinario potencial para convertirse en un referente de desarrollo equilibrado en la Costa del Sol.
Aprovecharlo requiere una visión que no enfrente la actividad empresarial con la justicia social, sino que comprenda que ambas pueden reforzarse mutuamente.
Primero Mijas. Primero quienes viven y trabajan aquí. Y un compromiso al 100x100 con un crecimiento económico que se transforme en bienestar para todos.
Porque el mayor éxito de Mijas no debería ser únicamente que millones de personas quieran visitarla, sino que sus propios vecinos puedan sentirse orgullosos de vivir en ella.



Comentarios