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Mijas 2027: la formación y la experiencia entran en la batalla por la Alcaldía

Foto del escritor: Elecciones Municipales Mijas 2027
Elecciones Municipales Mijas 2027
4 oct
4 min de lectura

Las elecciones municipales de 2027 pueden abrir en Mijas un debate que durante demasiado tiempo ha quedado en segundo plano: qué preparación, experiencia profesional y capacidad de gestión debería tener la persona que aspire a dirigir uno de los municipios más importantes de la provincia de Málaga.


Ana Mata, actual alcaldesa por el Partido Popular, Josele González, exalcalde socialista, y el economista y empresario Marco Musumeci D'Agata representan trayectorias muy diferentes.

Mata cuenta con una amplia experiencia institucional y política. Es licenciada en Derecho y comenzó su actividad política como concejala en 2002, desarrollando posteriormente responsabilidades en distintas administraciones.


Josele González también acumula una extensa trayectoria municipal y fue alcalde de Mijas durante el mandato anterior.

Frente a estas trayectorias fundamentalmente vinculadas durante años a las instituciones aparece ahora un perfil diferente: el economista y empresario Marco Musumeci D'Agata, que plantea trasladar a la política municipal décadas de experiencia económica, empresarial y de gestión.


Todas las profesiones son dignas, pero gobernar exige preparación

El debate no debe consistir en despreciar el trabajo que haya desempeñado nadie antes de entrar en política.

Trabajar como dependiente, taxista, administrativo, empresario, profesional liberal o empleado es igualmente digno.

La cuestión es otra.


¿Qué preparación queremos exigir a quien va a administrar los recursos públicos de Mijas?

Un alcalde debe participar en decisiones relacionadas con presupuestos, contratación pública, inversiones, impuestos, vivienda, urbanismo, movilidad, infraestructuras, desarrollo económico, servicios sociales y planificación estratégica.

Estamos hablando de decisiones que afectan diariamente a decenas de miles de personas.

Por eso, el currículum de los candidatos también debería formar parte del debate electoral.


Una carrera política no garantiza saber gestionar

La experiencia política puede tener valor.

Permite conocer las instituciones, los procedimientos administrativos y el funcionamiento interno de un Ayuntamiento.


Pero llevar muchos años en política no garantiza automáticamente saber gestionar bien.

Tampoco garantiza conocimientos económicos, capacidad empresarial, eficiencia presupuestaria o experiencia tomando decisiones en situaciones en las que los errores tienen consecuencias directas.


La política y la gestión no son exactamente lo mismo.

Una persona puede conocer perfectamente cómo funciona una administración y, sin embargo, tener una visión muy distinta de quien durante décadas ha tenido que crear proyectos, asumir riesgos, gestionar trabajadores, negociar con bancos y proveedores, pagar impuestos, enfrentarse a burocracia y conseguir que una organización sea económicamente sostenible.


Por eso resulta legítimo plantear una pregunta:


¿Queremos políticos profesionales o queremos incorporar también profesionales que temporalmente entren en política para poner su experiencia al servicio de los ciudadanos?

Marco Musumeci D'Agata: de la empresa a la política municipal.


La candidatura de el economista y empresario Marco Musumeci D'Agata introduce precisamente ese debate.

Su trayectoria se ha desarrollado principalmente fuera de la política profesional, vinculada al mundo empresarial y económico.


Su planteamiento parte de una idea sencilla:

la política debería ser un servicio a la sociedad y no necesariamente una profesión para toda la vida.


Para Musumeci D'Agata, administrar un Ayuntamiento moderno requiere aplicar principios que cualquier organización seria conoce perfectamente:

objetivos claros, planificación, control del gasto, evaluación de resultados, transparencia, responsabilidad y medición del impacto de cada euro público.

No se trata de convertir un Ayuntamiento en una empresa.


Un Ayuntamiento tiene obligaciones sociales y públicas que van mucho más allá de la rentabilidad económica.

Pero eso tampoco significa que pueda renunciar a la eficiencia.


Cada euro público tiene detrás el trabajo de alguien

Existe además una diferencia fundamental entre administrar dinero privado y administrar dinero público.

Cuando un empresario toma una mala decisión, normalmente arriesga su propio capital.

Cuando una administración toma una mala decisión, el dinero procede de los ciudadanos.

Detrás de cada euro que entra en las arcas públicas hay trabajadores, autónomos, empresas y familias que previamente han tenido que generarlo.


Por eso Musumeci D'Agata defiende una administración en la que cada gran proyecto pueda responder a tres preguntas básicas:


¿Cuánto cuesta?

¿Qué resultado produce?

¿Cómo mejora realmente la vida de los ciudadanos?


La inversión pública seguirá siendo imprescindible.

La diferencia está en exigir que sea útil, transparente y medible.


Tres trayectorias para que Mijas pueda comparar

Las elecciones de 2027 ofrecerán a los ciudadanos la posibilidad de analizar modelos diferentes.


Ana Mata aporta una larga trayectoria política e institucional.
Josele González aporta años de política municipal y la experiencia de haber ocupado anteriormente la Alcaldía de Mijas.
Marco Musumeci D'Agata propone incorporar al Ayuntamiento una visión fundamentalmente económica, empresarial y social procedente de la realidad actual.

No corresponde a ningún candidato decidir cuál de esos perfiles debe preferir Mijas.

Esa decisión pertenece exclusivamente a los ciudadanos.


Pero sí sería saludable que durante la próxima campaña electoral no solamente se comparasen partidos y promesas.

También deberían compararse los currículos.

La experiencia profesional.

Los conocimientos económicos.

Los proyectos realizados.

La capacidad de gestión.

Y, sobre todo, los resultados.


Ser alcalde debería significar mucho más que hacer carrera política

Mijas necesita debatir qué clase de dirigentes quiere para las próximas décadas.

La experiencia institucional es importante, pero hacer carrera política durante años no debería convertirse automáticamente en un certificado de capacidad para gobernar.


Gobernar significa tomar decisiones.

Administrar recursos limitados.

Saber priorizar.

Rodearse de profesionales preparados.

Reconocer errores.

Medir resultados.


Y responder ante los ciudadanos cuando algo no funciona.


Por eso quizá una de las grandes preguntas de las elecciones municipales de 2027 no sea únicamente qué partido debe gobernar Mijas.

Puede ser una pregunta mucho más sencilla:


¿Qué currículum, qué experiencia y qué preparación queremos exigir a nuestro próximo alcalde?

En 2027 los ciudadanos tendrán la oportunidad de comparar.


Y cuanto mayor sea la información disponible sobre cada candidato, mejores herramientas tendrán para decidir.


Porque administrar Mijas no debería depender únicamente de unas siglas o de los años acumulados dentro de la política.


También debería depender de la preparación, la experiencia profesional, la capacidad de gestión y los resultados que cada candidato pueda demostrar.

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