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Del burrotaxi al bienestar animal: la propuesta para renovar la imagen turística de Mijas

Foto del escritor: Elecciones Municipales Mijas 2027
Elecciones Municipales Mijas 2027
2 oct
4 min de lectura

Una alternativa a los burrotaxis: paseos, cuidados y convivencia con los burros en Mijas


El economista y empresario Marco Musumeci D'Agata, candidato a la Alcaldía de Mijas por PARTIDO AUTÓNOMOS, propone transformar progresivamente el actual modelo de burrotaxis y crear un gran oasis de bienestar animal donde los burros de Mijas puedan convertirse en protagonistas de una nueva experiencia turística basada en el respeto, la convivencia y el contacto con la naturaleza.


Mijas Pueblo es uno de los lugares más bellos y reconocibles de la Costa del Sol. Su imagen de pueblo blanco, su patrimonio, sus miradores y su encanto andaluz lo convierten en un símbolo de nuestra tierra.

Pero precisamente por eso creo que ha llegado el momento de afrontar con valentía un cambio importante: sustituir progresivamente el modelo de los burrotaxis por una alternativa más ética, moderna y acorde con una sensibilidad animalista del siglo XXI.


Hablar de tradición no puede impedirnos analizar cómo evoluciona nuestra sociedad. Los burros han formado parte de la imagen turística de Mijas durante décadas, pero podemos mantener ese vínculo histórico de una manera diferente, haciendo que el bienestar de los animales sea el centro del nuevo modelo.


Soy animalista y considero que debemos preguntarnos si en pleno siglo XXI queremos que la relación turística con estos animales siga consistiendo en que transporten personas o tiren de carruajes, especialmente durante los meses de verano, cuando las temperaturas pueden ser muy elevadas.


Un oasis para los burros de Mijas

Mi propuesta es crear un oasis animalista para los burros de Mijas.

Un gran espacio natural, cuidado y atractivo donde puedan vivir y descansar y donde residentes y turistas puedan disfrutar de una experiencia completamente diferente.

En lugar de montar sobre ellos, las personas podrían:

  • Pasear junto a los burros.

  • Acariciarlos y conocerlos.

  • Alimentarlos de manera controlada.

  • Realizar rutas por senderos acompañándolos.

  • Aprender sobre su historia y cuidados.

  • Participar en experiencias educativas para niños y familias.

  • Disfrutar de espacios de naturaleza, sombra y descanso.

La idea no es separar a Mijas de sus burros.

Es precisamente lo contrario: fortalecer esa relación, pero transformándola en una relación basada en el respeto.


De montar un burro a caminar junto a él

Imaginemos una familia que llega a Mijas Pueblo y, en lugar de pagar para subirse durante unos minutos encima de un animal, visita un precioso entorno natural.

Los niños pueden conocer a los burros, aprender sus nombres, descubrir cómo viven, darles alimento bajo supervisión y caminar tranquilamente junto a ellos.

Los adultos pueden recorrer senderos, descansar bajo árboles y disfrutar de las vistas y del entorno.

El turista seguiría asociando Mijas con sus burros, pero la experiencia sería completamente diferente.

No sería una relación basada en utilizar al animal como medio de transporte.

Sería una experiencia de convivencia entre personas, animales y naturaleza.


Una nueva atracción turística para Mijas

Este oasis no debería plantearse únicamente como una instalación para animales.

Podría convertirse en una nueva atracción turística de referencia en la Costa del Sol.

Un espacio especialmente cuidado, con senderos, vegetación autóctona, zonas de sombra, fuentes, áreas educativas, espacios para familias y recorridos acompañados por los burros.

Podría incluir también información sobre la historia de estos animales en Mijas y explicar cómo el municipio decidió evolucionar desde el antiguo concepto del burrotaxi hacia un modelo basado en el bienestar animal.

Eso también forma parte de la historia.


Renovar la imagen turística de Mijas Pueblo

El turismo también cambia.

Las nuevas generaciones prestan cada vez más atención al medio ambiente, la sostenibilidad y el bienestar animal.

Mijas debe ser capaz de evolucionar con ellas.

Tenemos uno de los pueblos más fotografiados y conocidos de Andalucía y podemos convertir nuevamente nuestros burros en un símbolo internacional, pero esta vez como ejemplo de transformación y respeto hacia los animales.

La imagen turística de Mijas Pueblo necesita renovarse también en este sentido.


Una transición que proteja también a las familias

El cambio debe hacerse con responsabilidad.

Existen familias y profesionales vinculados históricamente a esta actividad y cualquier transformación tendría que contar con ellos.

Por eso propongo una transición progresiva y dialogada.

Las personas que actualmente trabajan con los burros podrían formar parte del nuevo proyecto como cuidadores, guías, responsables de las rutas, personal de mantenimiento o profesionales encargados de explicar a los visitantes la historia de los animales.

Su experiencia y conocimiento pueden ser fundamentales.

No se trata de destruir una actividad económica.

Se trata de transformarla en una actividad mejor.


Mantener la tradición sin mantener necesariamente el mismo modelo

Las tradiciones forman parte de nuestra identidad, pero ninguna tradición necesita permanecer exactamente igual durante siglos.

Podemos conservar la presencia de los burros en Mijas sin necesidad de mantener la misma relación entre animal y turista.

Podemos contar su historia.

Podemos cuidarlos.

Podemos acercarlos a nuestros niños.

Podemos permitir que turistas de todo el mundo paseen junto a ellos.

Y podemos convertirlos nuevamente en un orgullo para Mijas.


Una Mijas más moderna y más respetuosa con los animales

Como candidato a la Alcaldía de Mijas, quiero que nuestro municipio pueda ser reconocido no solamente por sus playas, sus campos de golf, sus calles blancas o sus paisajes.

También quiero que podamos ser reconocidos por nuestra capacidad de evolucionar.

Creo en una Mijas que protege a los animales y, al mismo tiempo, crea nuevas oportunidades económicas y turísticas alrededor de ese respeto.

Una Mijas donde los burros continúen formando parte de nuestra identidad, pero donde el turista ya no venga necesariamente a montarse encima de ellos.

Que venga a conocerlos.

A caminar junto a ellos.

A acariciarlos.

A aprender de ellos.

Y, sobre todo, a respetarlos.


Ese sería el cambio que me gustaría impulsar: del burrotaxi al bienestar animal, conservando nuestra historia pero construyendo una nueva imagen para la Mijas del futuro.

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