Cuando PSOE y Ciudadanos se acusaban de todo… y después volvían a pactar en Mijas


La política municipal de Mijas ha dejado durante la última década una sucesión de pactos, rupturas y reconciliaciones entre PSOE y Ciudadanos. Dos formaciones que llegaron a intercambiar durísimas acusaciones públicas terminaron volviendo a entenderse cuando la aritmética municipal lo hizo necesario.
La hemeroteca política de Mijas demuestra que en política local las alianzas pueden cambiar con extraordinaria rapidez.
PSOE y Ciudadanos son probablemente uno de los mejores ejemplos.
Fueron socios.
Rompieron.
Se acusaron públicamente de mala gestión y de utilizar políticamente las instituciones.
Después volvieron a entenderse.
Y años más tarde volvieron incluso a firmar un acuerdo para gobernar juntos.
Todo ello está documentado en la propia historia reciente del Ayuntamiento de Mijas.
PSOE y Ciudadanos llegaron a gobernar juntos
Después de las elecciones municipales de 2015, Juan Carlos Maldonado, entonces líder de Ciudadanos, alcanzó la Alcaldía.
Tras romper posteriormente su acuerdo con el Partido Popular, Ciudadanos buscó estabilidad mediante un pacto con el PSOE.
En 2017, el propio Maldonado defendía públicamente aquel entendimiento y agradecía al Partido Socialista el apoyo que había proporcionado para dar estabilidad al gobierno municipal.
Parecía una alianza consolidada.
Pero no duraría para siempre.
En enero de 2019 comenzaron los reproches
A comienzos de 2019, las relaciones entre los dos socios estaban ya profundamente deterioradas.
El PSOE reclamaba a Ciudadanos un compromiso firme para sacar adelante proyectos que, según los socialistas, llevaban demasiado tiempo pendientes.
Entre ellos figuraban la residencia de mayores, mayor presencia policial, la nueva escuela infantil de Mijas Pueblo, mejoras en limpieza y recogida de residuos, ayudas sociales y la piscina de La Cala.
Los socialistas llegaron a advertir de que, si Ciudadanos no aceptaba aquellas medidas, considerarían que el pacto estaba roto.
La relación terminó deteriorándose hasta desembocar en una ruptura política.
De socios a acusaciones muy duras
Solo unas semanas después, el enfrentamiento subió varios grados.
En marzo de 2019, el PSOE acusó públicamente a Juan Carlos Maldonado de realizar un uso “partidista e irresponsable” de la administración municipal.
Los socialistas llegaron incluso a acusarle de “manipular” los consejos de administración de las empresas públicas municipales, incluyendo Mijas Comunicación, Mijas Servicios Complementarios y Mijas Avanza.
Conviene dejar algo claro.
Estas expresiones fueron acusaciones políticas realizadas por el PSOE. No equivalen por sí mismas a una conclusión judicial ni demuestran que se produjera una actuación ilegal.
Pero muestran hasta qué punto se había deteriorado la relación entre quienes poco antes compartían gobierno.
El PSOE también criticó entonces la gestión de las empresas municipales y responsabilizó políticamente a Maldonado de determinadas decisiones administrativas.
La alianza parecía definitivamente enterrada.
Pero la política de Mijas todavía tenía preparada otra sorpresa.
Llegaron las elecciones y cambió nuevamente el escenario
Las elecciones municipales de mayo de 2019 dejaron un Ayuntamiento sin mayoría absoluta.
Durante las negociaciones posteriores, Ciudadanos defendió que era necesario llegar a acuerdos.
El propio Juan Carlos Maldonado afirmó públicamente que “pactar hay que pactar”, argumentando que los ciudadanos habían votado un Ayuntamiento sin mayoría absoluta y que los partidos debían entenderse.
Y finalmente ocurrió lo que pocos meses antes habría parecido difícil de imaginar.
Ciudadanos decidió apoyar al socialista Josele González para que fuese alcalde.
Maldonado explicó entonces que había tomado la decisión porque no quería que Ángel Nozal recuperase la Alcaldía y anunció que González contaría con su apoyo.
PSOE y Ciudadanos volvían así a compartir espacio político después del duro enfrentamiento que habían protagonizado meses antes.
De las acusaciones al “gobierno estable”
En octubre de aquel mismo 2019, Josele González hacía balance de sus primeros cien días como alcalde y hablaba ya de un gobierno estable junto a Ciudadanos.
El lenguaje político había cambiado completamente.
Solo unos meses antes existían acusaciones de manipulación, irresponsabilidad y mala gestión.
Ahora PSOE y Ciudadanos defendían públicamente la estabilidad del gobierno conjunto.
La política municipal había cerrado el círculo.
Pero todavía faltaba otro capítulo.
Maldonado terminó abandonando Ciudadanos
En noviembre de 2021, Juan Carlos Maldonado anunció que dejaba Ciudadanos después de siete años en la formación.
Su ruptura con el partido tampoco fue precisamente tranquila.
Maldonado afirmó públicamente haber dejado de creer en Ciudadanos y acusó a dirigentes nacionales y autonómicos de haberlo “ninguneado” e intentado “boicotear” su trabajo político.
A partir de entonces, la política mijeña comenzó una nueva etapa.
Ciudadanos seguiría teniendo representación municipal, pero Maldonado continuaría su trayectoria fuera de la formación naranja.
2023: PSOE y Ciudadanos vuelven a pactar
Las elecciones municipales de 2023 volvieron a producir un Ayuntamiento fragmentado.
El PSOE obtuvo diez concejales.
Ciudadanos consiguió dos.
Y Por Mi Pueblo obtuvo uno.
El 9 de junio de 2023, las tres formaciones anunciaron públicamente un acuerdo para gobernar conjuntamente durante los siguientes cuatro años.
Josele González compareció acompañado por José Carlos Martín, de Ciudadanos, y Juan Carlos Maldonado, entonces representante de Por Mi Pueblo.
El acuerdo permitía a González continuar como alcalde y sumaba exactamente los 13 concejales necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.
Los tres dirigentes presentaron públicamente el acuerdo como un proyecto destinado a proporcionar estabilidad al municipio.
Pero aquel pacto tampoco sobrevivió
La estabilidad duró poco.
Solo cuatro meses después, Juan Carlos Maldonado decidió apoyar junto al Partido Popular y Vox una moción de censura contra Josele González.
El movimiento permitió alcanzar nuevamente los trece votos necesarios para cambiar la Alcaldía.
Maldonado terminó además siendo considerado concejal no adscrito después de abandonar la representación de Por Mi Pueblo en la corporación.
La moción de censura acabaría llevando a Ana Mata a la Alcaldía el 2 de noviembre de 2023.
Una vez más, una alianza que había sido presentada como un acuerdo para cuatro años desaparecía pocos meses después.
La hemeroteca política tiene memoria
Nada de todo esto significa que pactar sea necesariamente negativo.
En un Ayuntamiento sin mayoría absoluta, alcanzar acuerdos puede ser imprescindible para gobernar.
Tampoco resulta extraño que dos partidos que discrepan profundamente terminen negociando posteriormente.
Eso forma parte de la política parlamentaria.
Pero la sucesión de acontecimientos sí permite plantear una reflexión sobre la coherencia política.
Cuando partidos que se acusan mutuamente de mala gestión, irresponsabilidad o utilización partidista de las instituciones terminan poco después gobernando juntos, los ciudadanos tienen derecho a preguntar qué cambió.
¿Cambió la gestión?
¿Cambió el proyecto?
¿Cambió la valoración que tenían unos de otros?
¿O simplemente cambió la aritmética necesaria para formar gobierno?
Un nuevo escenario para 2027
A este contexto se incorpora ahora una nueva candidatura municipal.
El economista y empresario Marco Musumeci D'Agata es candidato a la Alcaldía de Mijas por PARTIDO AUTÓNOMOS para las elecciones municipales de 2027.
Su candidatura forma parte de un escenario político diferente al de 2023, con nuevas formaciones y alianzas todavía por definir.
Musumeci D'Agata ha defendido que la política municipal debe centrarse prioritariamente en las necesidades concretas de los vecinos de Mijas y que los ciudadanos deben poder evaluar no solo los programas electorales, sino también el historial de decisiones, pactos, rupturas y compromisos de cada formación.
De cara a las próximas elecciones municipales, los ciudadanos podrán comparar propuestas, gestión y trayectoria política.
Porque una de las ventajas de la política local es precisamente que existe hemeroteca.
Y la hemeroteca permite comprobar qué defendía cada partido antes de llegar a un acuerdo y qué defendió después.
De adversarios a socios y de socios nuevamente a adversarios
La relación entre PSOE y Ciudadanos en Mijas ofrece una buena fotografía de la política municipal de los últimos años.
Gobernaron juntos.
Se enfrentaron.
Rompieron.
Se acusaron públicamente.
Volvieron a pactar.
Y años después firmaron nuevamente un acuerdo para compartir gobierno.
Nada de ello es necesariamente ilegal ni excepcional dentro de un sistema parlamentario.
Pero sí forma parte de la historia política que los ciudadanos tienen derecho a conocer.
Porque antes de decidir quién debe gobernar Mijas en 2027, resulta útil recordar también quién pactó con quién, qué dijeron unos de otros y qué ocurrió después.



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