Alquileres imposibles en Mijas: el Ayuntamiento reconoce que sus ayudas han quedado desfasadas


El propio Ayuntamiento de Mijas admite que el límite máximo de alquiler subvencionable —600 euros, o 700 euros para familias numerosas— ha quedado claramente desfasado frente a la realidad del mercado. La presión inmobiliaria, el carácter turístico y costero del municipio y la subida sostenida de los precios han abierto de nuevo el debate sobre qué políticas municipales pueden facilitar realmente el acceso a una vivienda digna. (Mijas)
Durante años, hablar de vivienda en Mijas significaba hablar principalmente de crecimiento urbanístico.
Hoy significa algo diferente.
Significa preguntarse si quienes trabajan, forman una familia o han vivido durante años en el municipio pueden seguir permitiéndose residir aquí.
El problema ha alcanzado un punto en el que el propio Ayuntamiento lo reconoce oficialmente.
En la consulta pública previa para modificar la Ordenanza Reguladora de las Ayudas para el Alquiler, el consistorio afirma que la cuantía máxima actualmente subvencionable ha quedado “claramente desfasada” respecto de la evolución del mercado. (Mijas)
Actualmente, el programa municipal continúa utilizando como referencia un alquiler máximo de 600 euros mensuales, mientras la documentación municipal contempla 700 euros en determinados supuestos como familias numerosas. (Mijas)
La realidad del mercado ha avanzado mucho más rápido.
El propio Ayuntamiento reconoce una fuerte presión inmobiliaria
La documentación municipal identifica expresamente una causa:
Mijas es un municipio costero y turístico sometido a una fuerte presión del mercado inmobiliario, con un incremento sostenido del precio de los alquileres. (Mijas)
El Ayuntamiento reconoce además que los ingresos de muchas familias no han aumentado al mismo ritmo.
Esto genera un desajuste cada vez mayor entre lo que una familia gana y lo que necesita pagar para disponer de una vivienda. (Mijas)
Y ahí aparece una paradoja importante.
Una familia puede necesitar ayuda municipal para pagar su vivienda y, al mismo tiempo, quedar fuera de la ayuda porque prácticamente no encuentra viviendas dentro del precio máximo establecido por la propia ordenanza.
Si el límite administrativo deja de reflejar la realidad del mercado, la ayuda corre el riesgo de perder parte de su utilidad.
No afecta únicamente a las familias con menos recursos
El documento municipal introduce otra cuestión relevante.
El problema ya no afecta exclusivamente a los hogares situados en los niveles de renta más bajos.
El Ayuntamiento reconoce que existen familias que superan ligeramente los límites económicos de las ayudas pero continúan teniendo dificultades reales para pagar el alquiler debido al incremento de los precios. (Mijas)
Esto permite entender por qué la vivienda se está convirtiendo en uno de los grandes problemas sociales de los municipios de la Costa del Sol.
No es únicamente pobreza.
Es también acceso.
Trabajadores.
Jóvenes.
Autónomos.
Familias con hijos.
Personas mayores.
Profesionales que trabajan en Mijas pero que cada vez encuentran más difícil vivir cerca de su lugar de trabajo.
La solución no puede limitarse a aumentar las ayudas
Actualizar las ayudas al alquiler puede aliviar situaciones urgentes.
Pero existe una cuestión económica elemental:
si aumenta la demanda de vivienda y la oferta disponible sigue siendo insuficiente, el precio continuará sometido a presión.
Por eso las ayudas sociales constituyen una herramienta importante, pero difícilmente pueden convertirse en la única política de vivienda.
El propio Ayuntamiento ha empezado a trabajar también sobre la oferta.
Mijas tiene identificadas cuatro parcelas municipales que suman aproximadamente 36.000 metros cuadrados para destinarlas a vivienda asequible. (Mijas)
La previsión municipal anunciada en 2024 era desarrollar 557 viviendas públicas, tanto para compra como para alquiler. (Mijas)
Una de esas parcelas, Finca El Maro, está prevista para ser desarrollada directamente por el Ayuntamiento. (Mijas)
557 viviendas: la pregunta es cuándo
Que exista suelo identificado es importante.
Que existan proyectos también.
Pero en política de vivienda existe una diferencia enorme entre anunciar viviendas y entregar las llaves.
Por eso el seguimiento debería hacerse mediante datos concretos.
¿Cuántas viviendas están ya en proyecto?
¿Cuántas tienen financiación?
¿Cuántas cuentan con licencia?
¿Cuántas están en construcción?
¿Cuántas estarán destinadas a alquiler?
¿Cuál será el precio máximo?
¿Y cuándo podrá entrar a vivir la primera familia?
Estas preguntas permiten distinguir entre planificación y resultados.
Musumeci D'Agata plantea un Plan Vivienda Mijas con objetivos anuales
Dentro de este debate, el economista y empresario Marco Musumeci D'Agata, candidato a la Alcaldía de Mijas por PARTIDO AUTÓNOMOS, plantea abordar la vivienda como una política económica y social de largo plazo y no únicamente mediante subvenciones puntuales.
Su propuesta parte de incrementar progresivamente la oferta de vivienda asequible utilizando suelo municipal y diferentes fórmulas de colaboración pública y privada, siempre bajo condiciones previamente establecidas por el Ayuntamiento.
El planteamiento podría articularse mediante un Plan Vivienda Mijas 2035, con objetivos anuales públicos y verificables.
No bastaría con anunciar un número global de viviendas.
Cada ejercicio debería conocerse:
cuántas se proyectan,
cuántas comienzan a construirse,
cuántas se terminan,
cuántas se destinan a alquiler,
cuántas a compra asequible,
y cuánto dinero público cuesta generar cada vivienda.
Prioridad a quienes realmente viven y trabajan en Mijas
Uno de los debates inevitables será determinar los criterios de acceso.
Musumeci D'Agata plantea estudiar mecanismos legalmente compatibles que permitan valorar especialmente la vinculación efectiva con el municipio en la adjudicación de vivienda protegida o asequible.
Empadronamiento prolongado.
Trabajo en Mijas.
Familias residentes.
Jóvenes que quieran emanciparse.
Personas mayores.
Situaciones de vulnerabilidad.
Todo ello deberá encajar dentro de la normativa autonómica y estatal de vivienda protegida y de los principios de igualdad aplicables.
El objetivo sería evitar una situación cada vez más frecuente en municipios turísticos: que quienes trabajan diariamente en ellos terminen teniendo que vivir cada vez más lejos.
El Ayuntamiento ya reconoce que la regulación anterior se ha quedado vieja
La ordenanza municipal se modificó en 2022 con la intención de ampliar el acceso a las ayudas al alquiler. Entonces se establecieron nuevos requisitos y se actualizaron determinados límites. (Mijas)
Solo cuatro años después, el Ayuntamiento considera necesario revisarla nuevamente porque la evolución del mercado ha dejado algunos de aquellos parámetros desactualizados. (Mijas)
Eso demuestra la velocidad con la que ha cambiado el problema.
Pero también permite extraer una conclusión de gestión:
las políticas públicas de vivienda necesitan mecanismos capaces de adaptarse periódicamente a la realidad del mercado.
Un observatorio municipal de vivienda
Otra posibilidad planteada dentro de este enfoque sería crear un sistema municipal de datos actualizado.
No necesariamente una nueva estructura burocrática.
Puede ser un cuadro estadístico público que permita conocer periódicamente:
precio medio de alquiler,
evolución por zonas,
número de demandantes de vivienda protegida,
viviendas municipales disponibles,
proyectos en construcción,
tiempo medio de adjudicación,
y evolución de las ayudas concedidas.
Una administración no puede resolver aquello que no mide correctamente.
También hay que aumentar la oferta
Desde comienzos de 2024 se han visado en Mijas más de 1.600 viviendas, según datos municipales. El gobierno local presenta ese incremento como parte de la respuesta al desfase existente entre oferta y demanda. (Mijas)
El desafío será comprobar qué parte de ese nuevo parque resulta económicamente accesible para quienes viven y trabajan en el municipio.
Porque aumentar el número de viviendas puede aliviar la escasez general, pero no garantiza automáticamente precios asequibles.
Por eso vivienda libre, vivienda protegida, alquiler asequible y ayudas sociales cumplen funciones distintas.
Una política que debe poder medirse
Mijas dispone de suelo municipal.
Dispone de un Plan Municipal de Vivienda y Suelo oficialmente aprobado. (Mijas)
Ha identificado parcelas para nuevas viviendas.
Y reconoce oficialmente que el precio del alquiler está dificultando el acceso a una vivienda digna para muchas familias. (Mijas)
El debate ya no debería centrarse únicamente en reconocer el problema.
El siguiente paso es medir la respuesta.
Cuántas viviendas.
A qué precio.
Para quién.
En qué plazo.
Y con qué coste público.
Porque cuando el propio Ayuntamiento reconoce que sus ayudas han quedado desfasadas frente al mercado, la cuestión deja de ser si existe un problema de vivienda en Mijas.
La cuestión pasa a ser otra:
¿qué política conseguirá que vivir en Mijas vuelva a estar al alcance de quienes construyen cada día la vida del municipio?



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