Durante años pensé que la política era un mundo reservado para quienes llevaban toda la vida dentro de un partido. Con el tiempo entendí que no tenía por qué ser así. Un Ayuntamiento necesita juristas, técnicos, economistas y funcionarios, pero también necesita representantes que conozcan de primera mano lo que significa trabajar, emprender, pagar impuestos, contratar, atender clientes y resolver problemas reales. Por eso terminé haciéndome una pregunta muy sencilla: ¿qué imp